Las ciudades y regiones del mundo están en pausa. Tenemos poco tiempo y mucho que hacer. La pandemia del COVID-19 puede ser una prueba de lo que nos espera y por eso necesitamos personas informadas, organizadas y dispuestas a construir nuestro presente y futuro desde la práctica.
Este texto nace del deseo de visibilizar cómo podríamos cambiar la inercia del orden social establecido que más temprano que tarde colapsará, sabiendo que los nuevos paradigmas, ahora, tendrán que basarse tanto en la justicia social como en la justicia ambiental. .
Entendemos las crisis como oportunidades, en las que el caos se presenta como un regalo para comprender que la vida se basa en una constante construcción-destrucción y que el crecimiento lleva implícito el error, por eso la transformación es inherente a todos los ciclos naturales. La pandemia juega un papel importante en el desencadenamiento de nuevas formas de vivir, de planificar e imaginar las ciudades como una simbiosis de los organismos vivos con el entorno físico.
Las siguientes líneas son un manifiesto abierto, en el que se valora la libertad del individuo por encima de cualquier sistema heredado sin cuestionamientos. Esta colección de sueños para el futuro es un acto anarquista que llama a la cooperación de todas aquellas personas que cuestionan la posibilidad de vivir en un mundo pacífico con valores como la horizontalidad, el apoyo mutuo, la empatía, la solidaridad y la autonomía, denunciando la agresión entre nosotros. y el ejercicio en el medio biofísico que habitamos.